Las complicaciones se hicieron evidentes cuando el río alcanzó los 5,54 metros a la altura de Corrientes, lo que encendió las alarmas de las autoridades y los residentes locales.
Ariel Vallejos, propietario de uno de los complejos turísticos de la zona de Puerto Piracuá, confirmó en declaraciones a Florencia Hoy que ya comenzaron con las labores de evacuación en el sector para resguardar las instalaciones y garantizar la seguridad ante la subida de la corriente.
Por su parte, la situación en la orilla opuesta también es crítica. En territorio correntino, productores ganaderos iniciaron un intenso despliegue para poner a salvo el ganado: se estima que ya más de mil cabezas de ganado han tenido que ser evacuadas de las zonas bajas e islas para evitar pérdidas mayores.
Las autoridades y los pobladores se mantienen en estado de alerta máxima mientras monitorean la evolución del caudal del agua en las próximas horas.
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